Cuando no sepas que hacer…

 

Generalmente vamos por la vida en piloto automático, sin cuestionarnos lo que en verdad deseamos en cada momento. Tenemos 150.000 cosas que hacer para que nos vayan bien las cosas, (o eso nos creemos), y los demás esperan de nosotros 300.000 cosas, (o eso nos creemos también) así que vamos por la vida con una sensación de ¡¡mira que me esfuerzo y nunca es suficiente!! Hago, hago y hago… y ni yo estoy contento ni los demás tampoco, ¿qué está pasando?

¿También te pasa a ti?

Ojalá que no, y si es que no, ¡por favor danos tu receta!

Yo hoy comparto mi receta ESTRELLA para esos momentos en los que el agobio parece que me supera, creo que no sé por donde tirar, qué es lo que hacer…

Parate y respira

¡Qué sencillo parece verdad?

¡¡Es que lo es!!

Cuando digo esto me encuentro respuestas de todo tipo: algunas de cierta resistencia… si claro, ¡si fuera tan fácil!..

Otras de sorpresa, ¡cómo no se me había ocurrido! ¡probaré!

Otras de tranquilidad, ¡si! ¡gracias por recordármelo!.

A cada uno dependiendo del momento en que nos encontramos nos surge una o otra respuesta y es perfecto.

Yo no te voy a asegurar que si paras y respiras aunque sea 3 simples respiraciones profundas todos tus problemas se desvanezcan, ingresen dinero en tu cuenta corriente, no tengas ninguna discusión más con nadie de tu familia y aparezca tu piso reluciente. No…

Lo que te propongo es que ante esos momentos en los que te bloqueas, TU AL IGUAL QUE TODOS… una buena manera (por no decir la única) de abordar la situación es salir de ese estado, de ese bucle. Una vez fuera de ese estado de bloqueo serás capaz de tomar las mejores decisiones.

Cuando estamos en pleno huracán no vemos opción, pero como todo, se entrena. Es darte cuenta de que estás metido en una trampa del  ego y que no vas a ganar nada ahí, más bien al contrario, vas a perder alegría, salud, incluso puede que alguna relación… ¿Por qué no probar algo diferente a ver qué pasa?

Como añadido decirte que a mí me ayuda llevarme las manos al pecho a modo de recogimiento, Amor y Aceptación de mi estado emocional de ese momento. También me ayuda mucho la posición de la foto del Post que tanto he utilizado y tanto me gusta..

Con ese sencillo gesto cambio la corporalidad y la energía: de estrés, nervios, frustración, o cualquiera que sea el estado en ese momento, a respeto a mí misma, recogimiento, escucha, aceptación… Y desde ahí, desde ese lugar, desde esa re-conexión conmigo misma, paso a RESPONDER en lugar de a REACCIONAR y los resultados son absolutamente diferentes…

¿Pruebas y me cuentas?

Si te sirve para ti seguro que puede servir para otras personas así que harás muy bien en compartirlo!! 😉

Un abrazo!

Águeda.

 (Imagen de internet)

Deja un comentario