Dime desde dónde actúas y te diré cuales serán los resultados…

¿Quieres saber cuál va a ser el resultado de lo próximo que hagas?

¡¡Yo te lo digo!!

vivir desde el amor

 

No dejes de leer, dame una oportunidad más, please…;) . No te hablo desde la prepotencia o desde el sabiondismo que a veces utilizamos. Tampoco es que sea “adivina” como ha llegado a sospechar, incluso manifestar mi hija en varias ocasiones a lo largo de los años. ¡No! Nada de eso.

Como todo, “hay un truco”, sólo hay que conocer las reglas de este juego llamado Vida.

Agradezco enormemente que sigas leyendo a pesar del shock inicial así que por ello comparto contigo mi sentir al respecto, y mi propia experiencia.

¿Sabes de qué han dependido, dependen, y van a depender tus resultados? Por supuesto de muchos factores, ¿eh? Sigue, sigue, que más abajo aclaro tus posibles dudas…

Los resultados de tus acciones van a depender en gran medida del “DESDE DONDE”  tomas las decisiones y las llevas a la acción.

Lo primero es tener un objetivo al que dirigirte, ¡está claro!, eso ya lo hablaremos más adelante… Porque si no hay objetivo al que dirigirse te sientes sin rumbo y vas perdiendo por el camino, energía, alegría, ilusión, y unas cuantas cosas más…

Una vez que tengas claro el resultado al que te diriges: una relación, un proyecto, un viaje, una conversación… Te propongo que evalúes:

¿Desde dónde tomo la decisión y la acción?

Hay dos maneras de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, en definitiva, hay dos maneras de vivir: DESDE EL AMOR, O DESDE EL MIEDO.

¿Qué implica vivir desde el AMOR? Vivir desde el Amor garantiza vivir y relacionarnos con nosotros mismos, los demás, y nuestros objetivos con AMOR, RESPETO, ALEGRÍA, GENEROSIDAD, CONFIANZA, HONESTIDAD…

Al estar conectados con el Amor, la Alegría y todo lo que conllevan estas emociones, inevitablemente todo fluye de una manera más natural, sencilla ¡incluso divertida! Y en el caso de que las cosas no salgan como en un principio deseas, serás mucho más benevolente contigo mismo y encontrarás de manera más sencilla y creativa cómo llegar a tu resultado. ¡¡Te sorprenderás!!

¿Qué implica vivir y actuar desde el MIEDO? Implica que tanto nuestros objetivos, como nuestras decisiones, como nuestras acciones, están en mayor o menor medida rodeadas de INSEGURIDAD, FALTA DE CONFIANZA, INCOHERENCIA, COMPETITIVIDAD… Aquí también hay grados porque pueden darse falta de respeto a otros (competitividad exagerada), malas artes…

Visto así, ¿desde qué lugar crees que obtendrás mejores resultados?

Es muy frecuente que nos movamos desde el Miedo “gracias” a nuestras creencias limitantes, esas creencias que impregnan todo nuestro Ser, todas y cada una de las células de nuestro cuerpo. Esos mensajes que hemos recibido desde muy niños y que nos repetimos a nosotros mismos como loros:

NO PUEDO, NO SÉ, NO VALGO, NO SOY SUFICIENTE….

Eso es lo que nos hace vivir desde el Miedo. Intento un nuevo proyecto, relación, conversación… “Bueno, no sé para qué si no me van a entender…” “Yo lo intento pero no me va a salir…” ¿Eso crees?. Ok, ¡concedido!

Si eso crees, eso CREAS.

Si la semana pasada te proponía en el post VIVIR EN TIEMPOS REVUELTOS “HAZ COMO SÍ…” esta semana te propongo un paso más allá apto sólo para valientes inconformistas, es decir, apto para ti:

Te propongo que antes de cada decisión importante o cada acción evalúes:

¿DESDE DÓNDE TOMO ESTA DECISIÓN/ACCIÓN?

¿DESDE EL AMOR O DESDE EL MIEDO?

Al hacerlo consciente siempre tendrás la posibilidad de rectificar en caso de que tu respuesta no sea la que sientes que te conviene.

¿Qué te parece? Prueba y ve jugando con las distintas posibilidades y podrás comprobar si varían los resultados de alguna manera… ¡Yo te anticipo que si! Y no, no soy “adivina”…

Comparte este Post si crees que puede ayudar a otras personas, ¡y ya me contarás tu experiencia!

Un abrazo.

Águeda

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