¿Cómo saber si una Decisión es Acertada?

Decisiones… ¡Todo en la Vida son decisiones! Incluso posponer una Decisión, es una Decisión en sí.

¿Cuántas veces has postergado tomar una decisión? ¿Cuántas veces has sentido agobio ante el mero pensamiento de tomar una decisión porque no sabías si te ibas a equivocar? Es algo muy generalizado. Nos da miedo tomar decisiones! Nos da miedo equivocarnos, nos da miedo tener que admitir ante otros que estábamos equivocados; nos da miedo tener que crecer demasiado para alcanzar aquello que decimos desear…. Miedo, eso es el fondo de todo esto.

Este fin de semana he estado sumergida en un Proceso de Desarrollo Personal en este caso recibiendo yo el curso. Últimamente estoy en la posición de “Facilitar” a través de talleres, de sesiones, de conferencias… Pero sentía que era el momento de tomar nuevamente de mi propia medicina pero esta vez recibiendo, algo que me encanta!!! Soy una Amante del Crecimiento y del Desarrollo Personal, de Aprender todo lo posible y de mejorar constantemente así que he hecho lo que otros llamarían una “locura” y he vivido un Marathon en el que me he permitido revisar mis pensamientos, mis creencias…

Hoy voy a compartir contigo algo que he estado trabajando en mi este fin de semana y son las DECISIONES ACERTADAS.

Como comentaba al principio, sólo el pensar que tenemos que decidir algo nos da pánico por el hecho de salir de la famosísima Zona de Confort, pero el miedo a equivocarnos es aún más paralizante.

Para esto hay una manera infalible. Puedes decidir sobre algo; o decidir no hacerlo en este momento, pero hay un “truco” para asegurarte si va a ser o no una Decisión Acertada.

¿En qué te basas normalmente para tomar decisiones?

En lo que se espera de ti, en lo que “toca” según el momento o las circunstancias familiares/personales o laborales, en lo que puedes o no puedes “permitirte”… ¿Te suena de algo todo esto?

A la hora de tomar decisiones generalmente nos olvidamos de nuestro verdadero Sentir. Buscamos “no equivocarnos” olvidándonos de cuál es nuestra búsqueda Real.

Vengo a darte una buenísima noticia. Vengo a recordarte dos cosas:

  1. Eres libre de ELEGIR, ¡SIEMPRE!
  2. Hay una manera infalible de tomar la Decisión Acertada.

Si, como lees…. Eso si, requiere de un ejercicio de Honestidad contigo mismo importante.

La cuestión empieza por lo siguiente:

¿Cuáles son los valores de la persona en la que te quieres convertir?

Y digo bien… Los valores de la persona en la que te quieres convertir porque… Si te paras a analidzar no tienen por qué ser los mismos que los valores que han regido tu vida hasta el día de hoy.

Si no has conseguido aquello que anhelas es porque no has sido 100% honesto con estos valores.

Ha llegado el momento de que revises los valores que quieres que sean primordiales para la persona en la que te quieres convertir. Sin juicio. No hay respuesta correcta o incorrecta. Pero la persona en la que te quieres convertir puede tener otros valores que los que han estado dirigiendo tu vida de manera inconsciente.

Estos valores prioritarios pueden ser: libertad, familia, trabajo, pareja, salud, desarrollo personal, desarrollo profesional, diversión…. ¡lo que se te ocurra!

Como te digo no hay bueno, ni malo, sencillamente se trata de prioridades.

En el momento en que tengas claras cuáles son las prioridades de la persona en la que te quieres convertir, que ya de por sí requiere de honestidad, viene “la creme de la creme”.

A la hora de tomar una decisión pregúntate: ¿Esta decisión es acorde con mis valores prioritarios (y nombras los tuyos)

Verás cómo haciendo este sencillo pero potente ejercicio te darás cuenta de muchas cosas ya que verás en primera persona que en la mayoría de los casos no son acordes a nuestros valores prioritarios, y es por esto por lo que, aunque en principio te puedas sentir más aceptado, una parte de ti no sienta esa alegría natural que se siente al vivir en coherencia.

Te voy a poner un ejemplo un muy común que he vivido de cerca y escucho en muchas de mis sesiones. Una persona que dice que su valor prioritario es la familia y sin embargo pasa la mayor parte del día fuera de casa. ¿En realidad es su valor prioritario o es lo que quiere creer? ¿Cómo se siente esta persona si deja de trabajar a lo largo de un día para estar con su familia?

Si su valor fuera la familia elegiría pasar más tiempo con ella antes que el trabajo; si resulta que no se siente cómodo en esa situación es porque no es uno de sus valores prioritarios por mucho que quiera hacerse creer a sí mismo que si…

Pueden darse dos cosas:

  1. Darse cuenta de que su valor prioritario es el trabajo por encima de la familia y cambiarlo. Detrás de esto suele estar la creencia de que hay que trabajar duro para dar lo mejor a la familia cuando la familia lo que más requiere es TIEMPO y PRESENCIA
  2. Darse cuenta de que su valor prioritario es el trabajo y decidir que siga siéndolo. Así no habrá conflicto interior porque no habrá un choque de valores.

Como digo no se trata de que uno sea mejor que otro, podemos ir modificando de orden los valores, o los valores según el momento que estemos viviendo, nuestras circunstancias, etc.

La cuestión es ser Conscientes de ello y a partir de ahí a la hora de tomar una decisión, si queremos asegurarnos que sea una decisión ACERTADA preguntarnos: ¿es coherente con mis Valores prioritarios?

 

Si lo es…. lo sentiremos como una Decisión ACERTADA.

Si no lo es… tarde o temprano sentiremos el peso del Conflicto…

 

¡Prueba y me cuentas!

 

 

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